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Repensar la educación

A lo largo de mi experiencia como docente he llegado a la conclusión que para que se produzca aprendizaje deben existir dos voluntades esenciales: un interés por aprender y una voluntad por enseñar. La conexión entre sendas variables, independientes entre sí, reside en la motivación de la comunidad educativa. Sin motivación – queridos padres, alumnos y profesores – la ardua tarea de enseñar se convierte en una batalla matinal por querer transmitir conocimientos a un alumnado que no quiere o no está receptivo a aprender. Llegados a este punto, cabe me pregunto: ¿qué factores han suscitado esta desmotivación generalizada en el sistema educativo?

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1 COMENTARIO

  1. Una gran pregunta de complicada respuesta.
    La Crisis Económica no permite unas expectativas claras en nuestro sistema productivo…y el desempleo no motiva a la juventud…ni a los mayores!
    Y es un dominó que el gobierno “mariano” no sabe cómo parar !

    Saludos
    Mark de Zabaleta

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  • SOBRE EL AUTOR

  • Abel Ros (Callosa de Segura, Alicante. 1974). Profesor de Filosofía. Sociólogo y politólogo. Dos libros publicados: “Desde la Crítica” y “El Pensamiento Atrapado”. [email protected]

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