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Las élites de Aguirre

La noticia reciente  de la señora Aguirre, sobre la segregación de la "créme de la créme" de las aulas madrileñas en centros de élite intelectual desprovistos de la plebe mediocre;   ha abierto  la dialéctica entre antropólogos y psicólogos acerca de la dicotomía entre la dosis de determinismo biológico de la inteligencia humana y su ingrediente cultural.
La investigación antropológica en Estados Unidos sobre niños gemelos educados en ámbitos microsociales antagónicos, ha demostrado la evidencia empírica de la influencia ambiental en el desarrollo del bagage intelectual humano.  Las dimensiones ambientales del ser, determinan en gran medida, el desarrollo de sus potenciales aptitudes, capacidades y conocimientos durante su proceso de enculturación.
La psicometría llevada a cabo durante la década de los ochenta en los centros educativos de este país, basada en los postulados retrógados y reduccionistas de Jean Piaget, sentenció injustamente el futuro de miles de niños y niñas de "EGB" a distintos escenarios educativos y laborales de conformidad con las premisas paradigmáticas del momento.
El sistema educativo al amparo de la ley de educación de los años 70, etiquetó durante lagos años a los alumnos en "buenos" y "malos", en función de variables únicamente cuantitativas y huérfanas de información cualitativa.
Los problemas familiares, culturales y personales del alumnado de aquellos años, quedaron olvidados en la elaboración de "los informes confienciales de sus destinos".
La brecha genética entre "buenos" y "malos" venía marcada por un sistema educativo bipolar legitimado por los resultados de tales "test de inteligencia", desprovistos de una fiabilidad espacial y temporal adecuada y ajenos a combinaciones culturales.
El mapa escolar de los ochenta, dibujaba un escenario de institutos de BUP, abanderados por alumnos etiquetados de "listos", en contraste con  desprestigiados centros de "FP", desprovistos de status social y  destinados a adolescentes señalados de "tontos" o "no válidos para carrera".
La noticia de la presidenta madrileña, pone de relieve el modelo de educación conservador, basado en el mérito y el esfuerzo, como herramientas necesarias para la competitividad en la selva capitalista de la sociedad actual, al amparo de los postulados deterministas de Charles Darwin y Tomas Hobbes; donde los mediocres tienen todas las "de perder".
La exministra de educación y cultura, aquella que en 1997 confundía al ilustre escritor José Saramago por la  pintora  "Sara Mago", ha abierto el debate público entre una educación basada en valores de tolerancia, solidaridad y cooperación entre iguales y un modelo educativo basado en la competitividad y el fomento del "alejamiento sistémico de los aventajados" sobre aquellos compañeros y compañeras de pupitre, que por su determinismo biológico y/o cultural se encuentran insertos en la mediocridad
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La izquierda de Rajoy

La perspectiva histórica de los  ciclos pendulares de la economía mixta de mercado, nos muestra la correlación falaz entre periodos de crecimiento asociados con marcos políticos liberales y, por otro lado,  etapas de estancamiento  económico vinculadas a ejecutivos progresistas.
La crisis financiera occidental de principios de los años noventa puso la voz de alarma ante los desequilibrios estructurales del modelo económico español. La ilógica productiva basada en un consumo exacerbado de  "ladrillos", en contraste con una demanda anémica externa de productos industriales y agrícolas,  pasaron la primera factura a la sociedad de aquellos tiempos, con picos de desempleo del 22% en contraste con tasas de actividad inferiores a las actuales.
Las recetas neokeynesianas auspiciadas por las recomendaciones teóricas y mediáticas de Krugman y  Samuelson; amortiguaron la caída brusca del sector del "cemento" y aseguraron la protección social garantizada por el Estado del Bienestar.
La subida de impuestos y el endeudamiento consecuente de la crisis pasada, propició la pérdida de la mayoría absoluta del Señor González y las alianzas parlamentarias con lasfilasde Pujol.
La campaña  de descrédito  contra el desgaste sistémico del "felipismo" auspiciada por medios afines a las siglas populares consiguió instaurar en el ideario colectivo la ecuación dolosa; "socialista igual a corrupción", con elconsiguiente cambio de ciclo político abanderado por elseñor Aznar.
Las directrices actuales de la política neoliberal monetaria europea ha suscitado  los cambios de las recetas keynesianas de los noventa,  por las clásicas delseñor Smith, en pro de los mercados y en detrimento del intervenconismo estatal.
La incoherencia entrela ideología socialdemocráta y la praxis liberal,  llevada a cabo en los últimos meses porlos socialistas ha beneficiado profundamente las ilusiones truncadas en la bancadas populares.
Con dos derrotas electorales y unos resultados mediocres en todos lossondeos metroscópicos, Mariano Rajoy se presenta como  alternativa de gobierno ante un pueblo castigado por la gestión nefasta de sus recursos escasos.
La reducción de la crisis económica a la figura del señor ZP y la ausencia de propuestas al respecto,  ha beneficiado a los populares en su camino hacia la moncloa.
La falta de colaboración con el gobierno y el "negativismo antropológico" del señor Rajoy, nos invita a reflexionar sobre la dicotomía entre el sueño de un perdededor y la pesadilla de un pueblo sacudido por el movimiento pendular de los mercados.
La probable abstención de la izquierda ante "la derechización de su partido", auspiciada por las directrices liberales europeas, devolverá a los populares el poder con los "brotes verdes más frondosos " y la vislumbración de la luz al final del túnel.
La "izquierda de Rajoy" representada porla indignación de miles de parados ilusianados con elmensaje de salvación de Mariano,  junto con la reorientación del voto hacia otras fuerzas delmismo color politico, como castigo a las siglas de PSOE, otorgará probablemente la ansiada victoria a la banacada popular.
Sin ninguna medida sobre la mesa, la salvación hacia la crisis vendrá plagada de recetas neoliberales marcadas por la fórmula "aznarista" de más mercado y menos Estado.
De nuevo "la mano invisible" de la riqueza de las naciones, llenará los bolsillos vacíos de españoles, mediante la insuflación de consumos insostenibles,  a esa burbuja de riqueza ficticia; que tanto daño ha hecho el ruido de su explosión, y que muchos nostálgicos del dinero fácil, quieren a gritos volver a inflar.

Quinielas mediáticas

El discurso mediático  en torno a la dialéctica sucesoria del líder socialista ha lenvantado, en los últimos días, las lanzas por el  poder ante la mirada metroscópica de los candidatos al cetro.
La victoria del serñor ZP ante la mirada atónita de los "barones" y el "silencio duradero" del señor González, cuestionó la legitimidad ganada en las urnas internas de su partido durante un largo periodo de tiempo.
El cambio de discurso político abanderado por Zapatero, distinguido por el diálogo, la diplomacia y el "talante";  marcó las caracterísicas históricas de la política socialdemócrata, durante el primer ciclo del "zapaterismo" y alejó del imaginario colectivo los ruidos críticos de los nostálgicos del  "felipismo" agonizado.
El continuismo en la línea de los predecesores políticos ha garantizado la victoria en momentos económicos y sociales propicios. La incertidumbre y el miedo colectivo ante la pérdida inminente del confortable "status quo" conseguido durante etapas fructíferas propicia los cambios sucesorios bajo  la sombra de sus líderes anteriores. Dilma Roussef ganó las elecciones de su país mediante una campaña electoral orquestada por los mensajes omnipresntes de su maestro Lula Da Silva. Los logros adquiridos por su antecesor fueron las armas discursivas que fundamentaron más de la mitad de los votos a favor del partido de los trabajadores.
El continuismo del "aznarismo" garantizado en la figura de Rajoy bajo el beneplácito del "dedazo" del señor Aznar, aseguraba el supuesto seguimiento neoliberal ante una coyuntura económica nacional  favorable. La victoria del "soe" rompió los esquemas populares y cuestionó la falta de liderazgo independiente del discípulo de "las Faes".
El éxito de Tomás Gómez ante Trinidad Giménez abrió en la opinión pública madrileña la inclinación interna por la línea rupturista en detrimento del continuismo, representado por la ministra.
Las hipótesis realizadas en las "quinielas mediáticas" de este país en pro de Rubalcaba y Chacon, ponen de manifiesto a la reflexión crítica; sobre los malos pronósticos electorales que ocasionaría la apuesta por la perspectiva continuista de ZP , en base a las similitudes históricas que en su día obtuvo la apuesta por  la línea profelipista protagonizada por Almunia y Borrell.

No robarás

Las investigaciones actuales sobre la presunta trama de niños  robados durante el marco histórico del franquismo decadente, siembra la duda vital de miles de nacidos durante la etapa del "baby boom"  occidental.
La angustia existencial de miles de madres engañadas al acecho de las frías paredes de conventos españoles, pone en tela de juicio los principios dogmáticos del séptimo mandamiento.

El incumplimiento paradójico del "no robarás", por parte de la praxis paradigmática cristiana, ha suscitado la quiebra de los hilos genéticos del parentesco social actual y la duda sistemática de las partidas de nacimiento, maquillados por facultativos complices y manchados por el ruido del dinero.
La inculturación de aquellos seres vendidos a familias aburguesadas  ajenas  a  sus lazos rotos de sangre,  despierta la desconfianza existencial sobre la autenticidad de su pedigree personal.
Desde los fundamentos biológicos de la conducta; la identidad del "yo" sólo es inteligible desde el binomio temperamento y carácter. La variable biólogica de la personalidad, o dicho de otro modo, la parte de nuestros ascendientes que todos llevamos dentro, y que  explica de forma inferencial las futuras enfermedades y  reacciones más primitivas, ha sido truncada para miles de niños, hoy adultos, que ante la credencial de una partida de nacimiento falsificada, han creído conocer una parte errónea de su ser.
Desde la crítica;  debemos reflexionar, al margen del "amarillismo mediático" de los hechos denunciados, sobre  la  presunta incoherencia entre los postulados dogmáticos del adoctrinamiento católico; basados en la austeridad material y la honestidad personal;  y las prácticas ilegales al objeto del dinero sucio, ganado a espensas de la confianza ciega de madres sujetas al imperio de la fe.
Los paralelismos y similitudes entre los cientos de casos denunciados ponen de relieve el factor común del "bebé congelado", utilzado en distintos conventos  para cerrar la coartada de  robos tramados desde las élites médicas y eclisiásticas de este país.
Con las partidas de nacimiento falsificadas y la mentira diacrónica de madres engañadas, sólamente la prueba del ADN entre los polos atrayentes, podrá descifrar la huella imborrable y la auténtica verdad, de aquellos seres que buscan ansiadamente la razón de sus genes.

Masculino y femenino

A pesar de los logros adquiridos en estos últimos cien años; en la esfera laboral sigue existiendo discriminación por razón de sexos, en contradicción con la idealización y bonita narración del "artículo 35" de nuestra norma suprema.
Dentro de las silenciosas paredes de los escenarios laborales, el "sexo emocional", como así lo han llamado de forma despectiva colectivos conservadores neoliberales, las mujeres lideran cada trimestre, las tablas estadísticas de temporalidad y "contratos a tiempo parcial"; o dicho de otra manera, abanderan la inestabilidad y la economía sumergida.
Entre los retos frustrados de la lucha centenaria por la igualdad, las nóminas con nombre de mujer suman menos euros en sus totales devengados, que las etiquetadas por nombres, tales como; "Pedro" o "José".
Las élites sociales, económicas y políticas, continúan vistiéndose con trajes oscuros encorbatados hasta la nuez, en detrimento del combatido atuendo de mujer como símbolo de poder.
El contraste paisajístico urbano del cosmopolitanismo actual nos ofrece sobre el asfalto de las avenidas, la simbología de contraste entre la cultura occidental unisex y los vestidos tapados, símbolo de valores al imperio del dogmatismo credencial.
La inculturación de los factores hereditarios biológicos y ambientales de nuestros antepasados cazadores y recolectores, ha fosilizado las cadenas de la "esfera privada femenina" a una opresión milenaria en beneficio de los hombres. El discurso liberal, defensor de la libertad negativa, olvidó en sus postulados más esenciales a la mujer como agente de cambio en el devenir histórico de los tiempos. La defensa a ultranza de la división de roles en la familia nuclear ha perpetuado la condena femenina a la cárcel doméstica en contrastre con la libertad formal masculina. Desde la defensa de la ideología feminista radical, la hembra en la selva de los hombres, tiene sus mecanismos biológicos de adaptación al medio sin la necesidad de imitar los protocolos defensivos de ellos. La intuición junto con la emocionabilidad femenina debe ser compatible con la racionalidad de los varones, tan defendida por los neoliberales, para ordenar la paz social.
El broche femenino en los roles masculinos debe contribuir a un enriquecimiento de la acción productiva de las sociedades avanzadas como sinónimo de tolerancia por el determinismo biológico entre hombres y mujeres.
Con motivo de la conmemoración del día internacional de la mujer trabajadora, debemos reflexionar y reorientar la batalla de la igualdad, hacia una defensa de la esencia femenina como valor añadido al producto social, en detrimento de la lucha por la masculinización actual.

A la penumbra del fuego

Los restos arqueológicos del yacimiento del ladrillo han dejado en el paisaje urbano las huellas marcadas por la ficción del dinero.
Edificios inacabados con estructuras huérfanas de cemento, marcan la desolación colectiva ante el derrumbe sistémico de un modelo económico, frondoso por fuera pero anémico en sus cimientos más neurálgicos.
La España de ayer, como así la llaman millones de parados al acecho de su ecuación laboral, ha cambiado el paisaje frondoso de los prados verdes del dinero por los terrenos agrietados de secano.
Entre las ruinas del edificio derruido, quedan dispersos por el suelo urbano, los últimos trozos rotos del consumo exacerbado de los últimos diez años.
La satisfacción de necesidades materiales con recursos ajenos, al servicio de la "cultura occidental del tener inmediato", ha desajustado las cuentas internas de los bolsillos familiares, ante los primeros reveses de un mercado a la deriva sin los mandos "a priori" del Estado.
Las recetas utilizadas en la crisis local del 29 han levantado ochenta y un años después, el debate occidental entre los seguidores academicistas del señor Smith y los prokeynesianos.
Las inyecciones de estímulo realizadas al debilitado capitalismo occidental; así como la dieta de adelgazamiento llevada a cabo por la mayoría de las infladas instituciones públicas europeas no están surtiendo los efectos inmediatos deseados.

La ansiedad colectiva por vislumbrar la "luz al final del tunel", nos recuerda a los prisioneros de la caverna de Platón, que encadenados a la penumbra de una hoguera, la única verdad que veían eran las sombras proyectadas en la pared de su cueva.

Gadafi el hueso duro de occidente

La muerte de Jana Al-Gaddafi (1986), hija del coronel libio Muammar Al-Gaddafi, en los bombardeos ordenados por Ronald Reagan, en Trípoli y Bengasi, principales bastiones de Libia, abrió el debate ético de las intervenciones internacionales y la causística bélica global en el orden mundial de finales del Siglo XX.
La "supuesta existencia de armas de destrucción masiva (ADM)" y "la intención liberalizadora del pueblo irakí de la represión dictatorial de Saddam Houssein", fundamentaron y legitimaron las invasiones de Irak entre marzo y mayo de 2003, por el pueblo americano y sus aliados.
La caída de las torres gemelas el 11 S en Nueva York, así como los atentados de la estación de Atocha en Madrid, el 11 M, perpetrados por la organización paramilitar yihadista Al Qaeda, liderada por Osama Bin Laden, ajustaron las cuentas y rencillas entre el capitalismo intruso de "las Azores" y la resistencia islámica oriental.
La imputación, en un primer momomento, de la autoría de los atentados de Madrid a la banda terrorista ETA, por "supuestos intereses electoralistas" del partido popular cambiaron el signo político del país, como repulsa y castigo a la "presunta mentira orquestada" desde las filas populares.
El Tribunal Penal de Irak finalizó este episodio bélico con la ejecución en 2006 de Saddam Husein (1937-2006) por haber cometido crímenes contra la Humanidad, por la ejecución de 148 chiitas de la aldea de Duyail en 1982, así como el ataque químico a Halabja (1988), el aplastamiento de la rebelión chiita (1991), la guerra contra Iran (1980-88) y la invasión de Kuwait en 1990.
Con el capítulo histórico cerrado y una inestabilidad sociopolítica y paralela en el escenario magrebí, debemos reflexionar desde la crítica, sobre las inferencias probabilísticas de una posible intervención internacional en la contienda civil actual que vive el pueblo Libio.
Los mensajes irracionales de Gaddafi dirigidos al pueblo libio, fundamentados en alusiones a la sombra maléfica de Bin Laden en la idealización de la revolución presente, ha abierto el debate moral americano sobre los postulados éticos de aliarse con el discurso de su peor enemigo.
Con el derrumbe del régimen egipcio y la caída de su faraón, Hosni Mubarak, el día 11 de febrero del 2011, el maleficio de la cifra de los dos unos, ha sido sustituido por el número de la libertad y símbolo de fe para los miles de manifestantes libios.
Las "ratas de libia", como así ha llamado Al-Gaddafi a la disidencia, continúan resistentes contra los embistes de "las garras de su depredador" para ver la luz, después de cuarenta años encerradas en las "cloacas dogmáticas de su destino".
Con las cuentas bloqueadas en Europa, el grifo armamentístico internacional cerrado y un frente mundial hostil, el ilegítimo dictador magrebí, como así lo ha llamado esta semana Barack Obama en "The New York Times", continúa atrincherado en Trípoli, viendo como en pocos días, la élite militar de los suyos le arremete el poder en el conjunto periférico Libio, al igual que los bárbaros clásicos destruyeron al gigante romano, allá por el año 476.
Los diez kilos de gas mostaza del arsenal militar y la subida inminente del petróleo por el cierre del grifo libio, son los últimos "ases" guardados en la manga del dictador Gaddafi para ganar la partida de "poker" a las "ratas de su cloaca", que ya huelen "el queso" de la libertad, después de cuarenta años oprimidas por las "garras afiladas de su gato".

San Valentín destronado

En el discurso del amor, el adjetivo del obsequio forma parte del ritual de la conquista. Desde hace siglos, el presente material es unidad de medida para establecer la cuantía manifiesta de la emoción contenida. El detalle envuelto en papel de regalo y el fetischismo por su destape, así como las emociones indisimuladas y transparentes en el rostro de los amados, inmortalizan los puntos de inflexión en la sed de afecto de toda relación. En los recovecos del consumismo actual, el 14 de febrero se ha convertido en el paradigma del presente y en la falaz ecuación; amor igual a regalo. En el culto por el detalle, valoramos el protocolo de la compra; el tiempo dedicado a la elección de la ofrenda, la ruptura con la rutina, así como esa inyección instantánea de felicidad que nos produce el nuevo crepitar de los troncos apagados. 

En las sociedades pobres, el día del amor, como así lo han llamado algunos "spot publicitarios", se vive sin la manifestación material del afecto. La preocupación por sobrevivir cohesiona los amores más debilitados y enciende la unión como cobijo de la pasión. No se necesitan sortijas, ni pulseras, ni perfumes de Herrera, ni bolsos caros del Corte Inglés, para enteder la empatía de la emoción. La mirada de aprobación del otro la lucha conjunta contra la adversidad diaria, es más que suficiente para entender los mensajes latentes del amor. La demagogia occidental por regalar el día de "San Valentín", no amortiza los saldos negativos en las cuentas anuales de los enamorados. A veces, el simple hecho de llegar un pcoco antes a casa, o una llamada, preguntando ¿cómo estás?, es más que suficiente para saldar la deuda del afecto cotidiano. Desde la perspectiva sociológica, el amor es la construcción social del entendimiento sujeto al desgaste temporal de la emoción. Las longevidad del "I love you" americano, se sostiene por los hilos del afecto, la convivencia, y comodidad del aguante ante las constantes fricciones de su desgaste sistémico. Las infidelidades, las malas contestaciones, las faltas de respeto son el preámbulo del envenjecimiento y la ruptura de la magia pasada.

El hechizo de las feromonas se reduce a unos segundos en el humo de los olvidos. El pasado día 15 de febrero, "la violencia de género" destronó a su antecesor día 14, "día de San Valentín". Otra vez, y por undécima vez en lo que llevamos de año, todos los informativos dedicaron unos minutos de su sumario a dar por noticia un fenómeno que deja de ser extraordinario. En plena calle de Villafuente de El Palo (Malaga), una mujer moría apuñalada por su verdugo, al regresar de dejar a la hija de ambos del colegio. El analfabetismo emocional de la venganza y la incompresión de la página pasada alimentan la lacra de la barbarie. La muerte del amor traspasa las esferas de la razón; y los delirios de la emoción trascienden a las lápidas del cementerio. Mientras las distancias cortas son sinómino de deseo, fusión y éxtasis al acecho del amor, la lejanía es el básamo para curar las heridas de la emoción. La transgresión de los espacios físicos y temporales que dividen el binomio odio-amor, se manifiestan en explosiones de llanto y dolor en la ilógica de los ex-enamorados. Desde la crítica exigimos en voz alta, un cumplimiento eficaz de las "órdenes judiciales de alejamiento", como garantía de vida ante las intromisiones espaciales en las distancias del odio.

  • SOBRE EL AUTOR

  • Abel Ros (Callosa de Segura, Alicante. 1974). Sociólogo y politólogo. Dos libros publicados: «Desde la Crítica» y «El Pensamiento Atrapado». [email protected]

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