A pocas semanas para que se celebren elecciones generales, me viene a la mente cuando voté por primera vez. Con 19 años en la mochila y con pocos estudios que me respaldaran, ejercí el voto el 6 de junio de 1993. Tras cinco años sin tocar un libro, en aquel año cursaba primero de BUP. En Historia de las Civilizaciones y del Arte no se abordaba casi nada de ideología. En mi casa, leíamos El País. La prensa se convirtió en mi maestra. Gracias a ella, aprendí los nombres de los políticos de la época. Entonces gobernaba Felipe González con mayoría absoluta. Aparte de él, en los telediarios salía Alfonso Guerra, Narcis Serra y Javier Solana, entre otros. Recuerdo el "programa, programa, programa" de Anguita y los discursos de Aznar. En aquella campaña, irrumpió el video del dóberman, que avivó los miedos ante el regreso de la derecha fraguista. Aquel lunes, 23 de mayo, vi el debate electoral que dirigió Manuel Campo Vidal. José María Aznar y sus datos macroeconómicos tumbaron a un Felipe González confiado tras tres mayorías absolutas.
En aquellas elecciones, el PSOE perdió la mayoría absoluta y gobernó gracias al pacto con CiU y el PNV. Durante esa legislatura, los casos de corrupción como el caso Guerra, Filesa, Roldán y Mariano Rubio, entre otros, desgastaron a los socialistas. A ello, debemos sumar, los GAL y una durísima crisis económica que situó la tasa de paro en el 24%. La peseta sufrió varias devaluaciones. La crispación social y política culminó con una huelga general. Pujol retiró el apoyo a Felipe y este adelantó las elecciones a marzo de 1996. Elecciones que ganó el Partido Popular. Mientras escribo, leo un ejemplar de Diario 16 que guardo como oro en paño en el armario. La victoria de Aznar, en 1996, coincidió con mi año en COU. Recuerdo que durante ese curso, me convertí en un devorador de libros de historia y filosofía. Ahí es cuando supe, a ciencia cierta, las vocales de la socialdemocracia, del comunismo y del neoliberalismo. Y ahí es cuando se despertó mi vocación por la sociología y la ciencia política.
Hoy, la coyuntura social ha cambiado. La corrupción ya no azota solo al partido socialista, sino que también la sufre el PP. En todas las ollas, decía un tipo que conocí en El Capri, "cuecen habas". El terrorismo de ETA ya es un asunto del pasado. El 20 de octubre de 2011, la banda terrorista anunciaba el cese definitivo de su actividad armada y, desde entonces, el terror se ha convertido en paz, aunque sigan sin cerrar las heridas del pasado. Hoy, la economía ya no arroja esas cifras de paro. Aun así, el PSOE de hoy gobierna, como el de ayer, gracias a los apoyos de los nacionalistas catalanes y el PNV, entre otros.Gobierna con Junts, herederos del pujolismo, que han roto la lealtad con el sanchismo. Dicen algunos historiadores que la historia de repite. Dicen los defensores de esta idea que la España de 2026 guarda similitudes con la de 1996. Parte de la España de hoy tiene miedo como la de ayer. Miedo a que este país se agarre "la motosierra" de Milei. Y miedo a que los dóbérmans ladren como en el video de ayer.









