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El pedigrí de la derecha

Desde que los fachas conquistaron con sus promesas incumplidas el feudo de la Moncloa, las sotanas franquistas han vuelto a tejer con sus agujas las alforjas de la política. La Ley Wert  y la Reforma del Aborto ponen de manifiesto la contradicción existente entre: el Estado Aconfesional – defendido en la Suprema – y la praxis jurídica que se cuece en el banco azul del Hemiciclo. En pleno siglo XXI, la racionalización del mundo y de la vida, el éxito de la ciencia y el desarrollo del capitalismo industrial,  no han vencido al poder que se esconde en los muros del Vaticano. Decía Caplow desde las aulas de Virginia que: "la mutua dependencia entre Iglesia y Estado en los países europeos, explica su mayor secularización con respecto a EEUU". A mayor atracción entre los sermones del convento y los discursos de la tribuna, más escepticismo cristiano en las alfombras urbanas.

En tiempos de República – decía esta mañana, el viejo camarada – los crucifijos, los rezos y las estampas se divorciaron por un instante de sus compañeros de viaje. La separación de poderes divinos y terrenales sirvió para que la secularización, proclamada en las raíces,  fuese una realidad en las sombras de sus renglones. La extinción del presupuesto al clero durante dos años; la disolución de la compañías de Jesús y la confiscación de sus bienes; la legalización del matrimonio civil y el divorcio; la secularización de los cementerios; la prohibición de la enseñanza a las órdenes religiosas; la sumisión de todas las órdenes religiosas a las leyes tributarias; la posibilidad de nacionalizar los bienes del clero y, la prohibición de exigencia de declaración oficial de creencias religiosas – entre otras medidas – materializaron con los hechos a las directrices del derecho. Hoy – sentenciaba el camarada – el Estado de Derecho se ha convertido en el mismo papel de fumar que utilizaban los tricornios, mientras caminaban por la rambla.

La Nueva Derecha – como así se conoce a los descendientes de Fraga en los paraninfos de  la izquierda – intenta recuperar para los suyos, una segunda parte descafeinada – faltaría más – del nacionalcatolicismo. La Ley Wert y las gallardonadas de Alberto llevan en su pedigrí los mismos valores retrógrados de los credos olvidados. Volvemos – cuánta razón tenía Jacinto – a las aulas del "Padre Nuestro", "el gracias a Díos" y "el no beses porque es pecado".  Las mismas pizarras y tizas que, durante cuarenta años, adoctrinaron a los "hijos de" en las tablas de la fe. La formula: menos filosofía y más creencias, invita al intelectual a vislumbrar en un futuro cercano los efectos de la LOMCE. Pasaremos – como diría Nostradamus –  de "los Ni-Ni de Zapatero" a los "Acri de Rajoy". Una masa de jóvenes y no tan jóvenes conformes con su sino y "acríticos" con su presente. Sin espíritu crítico, las ovejas de Cristo son más fáciles de pasear por los pastos de la política.

El favor de la derecha a la Iglesia de Francisco no avivará la religiosidad pretendida. No la avivará, decía, porque, siguiendo las tesis de Caplow,  la fe no es una cuestión de imposición sino una sinrazón de voluntad. La crisis de vocaciones; el envejecimiento de los curas; el desprestigio del sacerdocio; la masculinización de las sotanas; la obligación del celibato y, la rigidez e inmovilidad para adaptarse a la moderna y cambiante cultura de masas, pone en evidencia las grietas que asoman en el jarrón de la Iglesia.  En días como hoy, la Reforma Educativa y los "supuestos arreglos" a la Ley del Aborto son coherentes con el pedigrí de la derecha – los principios del Liberalismo Cristiano, en términos modernos-. Ahora bien, sendas medidas, tiran por la borda al idílico Estado de Derecho de los tiempos republicanos. El único fragmento histórico que no fue cosido con las agujas de los obispos.

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7 COMENTARIOS

  1. Julián Serrano

     /  21 mayo, 2013

    El articulo pone en evidencia que el recubrimiento del cilindro eje o axon neuronal de la gente de izquierdas está recubierto por alguna sustancia que impide, a los pocos ejemplares inteligentes , apreciar cambios a mejor aunque estos lo hagan otros. Sigamos pues con tasas de abandono escandalisos y fabricando ninis e incapaces menrales. La religion es optativa, yo no la practico ni la escogería para ninguno de mis hijos pero lo que no haré es tratar de impedir que alguien pueda elegirla si le satisface. Esa es mi diferencia con la izquierda y es que respeto a quien piensa diferente mientras su ejercicio de libertades no me cause daño personal.

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  2. Lourdes

     /  22 mayo, 2013

    Julián, en este pais existe la libertad de elección en cuanto a la religión se refiere. Con lo que no estoy de acuerdo es que se prime a una sobre las otras en el sistema educativo público. ¿Por qué solo se habla de religión católica y no otras religiones? ¿No se está impidiendo que alguién pueda elegirla si le satisface? Un saludo

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  3. José Luis Gaytán

     /  22 mayo, 2013

    El tema de la religión en la enseñanza da para muchos ensayos, no para unas líneas. La religión/nes es y ha sido la coartada para las luchas sociales y del control del poder por los poderosos desde el comienzo de la Hª ( la época de Costantino-en lo que se refiere al cristianismo.). Yo aprendí el catecismo Ripalda y la Religión (Jesuitas) con sobresaliente y gracias a eso conseguí dos cosas. 1 estudiar con beca, aunque flojease en otros. 2 Llegar a ser un ateo convencido. Así que bienvenida la Religión. Ahora en serio, creo sinceramente que es un mero señuelo, para que se hable de eso y se acabe negociando y diluyendo. Lo importante y de lo que se habla menos, es del desmantelamiento de la pública a favor de la concertada, con un gran avance, de la Iglesia… OPUs, Legionarios de Cristo…etc Ahí está el dinero y el auténtico poder de “selección” y “manipulación” de las próxímas clases dirigentes de la derecha

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  4. Ya está bien de confundir a la IGLESIA con una minúscula parte de ella: la jerarquía, acaso añadiendo los movimientos presuntamente cristianos más archicarcamales y conservadores con que uno puede toparse. A estas alturas de la historia, resulta ignorancia culpable, tal confusión. No es Dios quien necesita de religión ni de templos, sino los seres humanos, al parecer…
    Bien es verdad que para llamarse cristiana una institución, o, para merecer el nombre de cristiano, un ciudadano ha de vivir su humanidad, su sociabilidad y su religiosidad… a partir de Jesucristo, y no a partir del culto a las riquezas y al poder, ni a partir de credos inventados por los epígonos cristianos renegados de las más elementales nociones judías del cristianismo de la primera hora… y en eso, hay que reconocer que las iglesias dejan mucho que desear (jerarquía y cristianos corrientes de cualquier confesión, particularmente los católicos de España…). Con todo, siguie siendo necesario recordar que el conocimiento objetivo de las cosas es un bien y la ignorancia un mal, hasta en materia de religión. Y, como la institución moderna, por antonomasia, para enseñar a todos es la Escuela, no es de extrañar que la enseñanza de la religión encuentra en la escuela su lugar más apropiado. Otras cosa es cómo deba estar organizada esa enseñanza y a quién compete seleccionar al profesorado. Desde luego, no es lo más adecuado que se atribuya, como se mantiene con la Ley Wert, competencia en ello a autoridad alguna fuera del sistema educativo…
    Doy por supuesto que el lector atento y formado conoce de sobra que la religión, en cuanto área de conocimiento académico multidisciplinar, sistemático y objetivo, incluso en su versión “confesional” y ligada a la Teología (que es disciplina universitaria bastante antigua, por cierto), dista mucho de concretarse en sesiones de “catequesis”, “clases de catequesis” y otras mamarrachadas por el estilo fruto de la imaginación malediciente y no de la realidad empíricamente constatable… ¿O no es así? ¿O sólo se leen los abundantes libelos de Juan G. Bedolla, J. J. Millás y de ciertos voceros de una asociación autodenomonada “Europa Laica” y que, con frecuencia tan alejada de la toleracia y otros estimables valores del laicismo que mejor se denominaría “Europa anticristiana”, discriminadora o cizañera…?

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  5. Julián Serrano

     /  26 mayo, 2013

    No le parece doña Lourdes que mas de un 70 % de catolicos justifica ofrecer la religión mayoritaria?. Ahora, claro quedaría safisfacerse las espectativas de musulmanes , judíos, hinduistas, religion con ritos vudu como la santería, etc.. pero cree su avispada y rapida y privilegiada mente que eso es practicable en nuestro sistema de enseñanza? O piensa que debemos primar la santería y el estudio de suagili en lugar del inglés?

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  6. Isidro

     /  29 mayo, 2013

    Cierto tiene que primar un estado aconfesional pero donde se respeten los usos y costumbres, que son en su mayoría cristianos.
    En cuanto a facistas, más que los Sociolistos imposible. Derecha masónica anticlerical llena de glorias franquistas.
    ¿Además, de dónde salio el Fascismo? Del socialismo italiano.
    ¿De dónde salió el Nazismo? De la social democracia y partido de los trabajadores alemán.
    ¿Quién apoya a los Oligarcas Fascistas de los Nacionalistas? El PSOE el primero de la lista. También el PP, que podría ser más natural.
    El mismo rollo de siempre de la Izquierda Analfabeta, que cuando no tiene ideas salen con las religiones y La Iglesia.
    Por cierto, el Partido Comunista de España lo fundó un Cura Católico Apostólico y Romano.
    En fin…

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  7. rosa

     /  13 junio, 2013

    En mi opinión y después de leer el comentario y las respuestas al mismo, se me ocurren dos cosas:
    1.Aquí se están confundiendo churras con merinas, el tema no es si la religión católica debe o no estar en las escuelas, porque de hecho lo está y los padres pueden elegir educar a sus hijos en esas creencias…La cuestión es que la “excusa” es que España es católica y nada mas lejos de la verdad…Los españoles de mas de 40 años fuimos bautizados, comulgados y adoctrinados a la fuerza y de ahí el alto número de “católicos” que se cuentan en nuestro país.El tema es que las religiones han de estar fuera de las escuelas, que nuestra Constitución declara a nuestro Estado como aconfesional, que quien desee educar a sus hijos en cualquier creencia tiene absoluta libertad para hacerlo…en las iglesias y manteniendo, por supuesto,a su clero.
    2. Que se está desviando deliberadamente el tema de la Ley Wert hacia la “cuestión religiosa”, para ocultar lo que sí es realmente grave en los cambios que esa ley introduce en el sistema educativo: se prima la competitividad entre escuelas, como si todas dispusieran de los mismos medios para conseguir los objetivos que se pretenden y, para colmo, se hace depender de sus resultados la financiación pública de la misma…es decir, se destruye la enseñanza pública para convertir la enseñanza en un sistema elitista, en el que sólo podrán estudiar aquellos que puedan pagárselo, es decir, una minoría.Es sólo un ejemplo…podríamos seguir desmenuzando la ley y nos encontraríamos con la realidad de la misma: se quieren ciudadanos sin formación, carne de cañón y de contratos basura, esclavos de las élites que sí tendrán la formación necesaria, ciudadanos acríticos que no protesten, que sean esclavos sin conciencia.Ese es el fin último de esta Ley Wert…Aleluya !!!!

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