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Un troyano en la Moncloa

Probablemente, la entrevista de Lomana al expresidente de Hispania haya sido el peor caballo de Troya que jamás haya estallado en los jardines de la Moncloa. El regreso de José María a la primera de la parrilla pone las orejas tiesas a los que, diez años atrás, gritaron: "¡No a la Guerra!", desde la gala de los Goya. En días como hoy, las palabras del entrevistado encienden los troncos apagados de los tiempos pompeyanos. La cuestión ideológica y la crisis del liderazgo en los portales de Génova, invitan al autor del "España va bien" y el "váyase Señor González", a preparar su regreso desde las trincheras de la crítica. En días como hoy, la desideologización de la derecha – por la subida de impuestos – y el incumplimiento del programa electoral por parte de Mariano, son las armas del expresidente para ningunear a su discípulo y reforzar su autoconcepto. Ningunear, decía, al nombre que hace una década aparecía esculpido en la piedra azul de su mesita.

Los supuestos sobresueldos recibidos por Aznar – provenientes de Bárcenas -, y los 32.452 euros recibidos de su amigo Correa – en concepto de regalo por la boda de su hija -, ponen al expresidente de las gaviotas en los precipicios de su honra. Es precisamente, este arsenal de dinamita mediática arrojada desde PRISA a los tejados aznarianos,  el que devuelve a la palestra las heridas abiertas entre: la Nueva Derecha  y el felipismo tardío. El mismo periódico que, diez años atrás, culpabilizó a José María por  todos los males de su gobierno y desarmó con acierto las mentiras que se cocían en los fogones de Moncloa. Hoy, el mismo Aznar herido por su pasado reciente vuelve a ser noticia como en sus tiempos de gloria. Vuelve, arropado por los suyos, para que, de una vez por todas, el juicio de los tiempos le ponga en el lugar que: según él, "se merece".

El "toque del desprecio" – en palabras extraídas de la jerga taurina – ha sido utilizado por Rajoy y los suyos para apagar los brotes levantados por el inoportuno troyano. Los oídos sordos del líder de la derecha al causante de su sino, invitan a la Crítica al análisis de las grietas escondidas en el jarrón de la derecha. Tres gallos en un mismo corral – en boca de Roberto – terminan enganchados por las sombras de sus picos. A día de hoy, el trío: Aguirre- Aznar -Rajoy, ponen en evidencia la crisis de liderazgo y la pugna por el cetro en el seno de la Caverna. Desde las trincheras de Margaret, tanto José María, Esperanza y sus bastiones mediáticos exigen al líder de su partido: más bajadas de impuestos y cumplimiento íntegro de su programa a estas alturas de la corrida. Desde el ala moderada, los dardos de Montoro disparan sin decoro contra: "las añoranzas nostálgicas de su pasado" – se refiere a Aznar-.  Mientras en los tiempos aznarianos – decía Cristóbal dese el atril de la tribuna – la economía crecía al cuatro por ciento, a día de hoy  lo hace al menos dos. Son precisamente, estas distancias económicas entre: los superávits del ayer y los déficits del presente,  las que invitan al troyano popular a bajar de las montañas.
Mientras en la cocina de Génova se lanzan los platos entre "marianistas" y "aznaristas", en Ferraz ningún valiente lanza piedras contra su propio tejado. Después de un año y medio desde que el expresidente socialista abandonase la Moncloa, el PSOE continúa sin levantar cabeza desde la debacle de noviembre. El último error de Zapatero en nombrar a Rubalcaba como sucesor de su corona, impide a las bases del partido mirar con buenos ojos a la derechización de sus votos. En los corrales de Felipe – decía el gato de Jacobo desde la cortina de su amo- también suenan con fuerza los agudos de los gallos. Las luchas por la cabeza de cartel entre: Madina, Patxi y Chacón otorgan la razón a aquel artículo del Rincón, titulado: "el cadáver socialista". En días como hoy, el desmantelamiento del Bienestar y las mentiras de Rajoy son motivo, más que suficiente,  para que la música del "Váyase señor Rajoy" hubiera sonado con fuerza  y al unísono desde la bancada socialista. Sin embargo, las disputas por el cetro han impedido que el interés general gane la batalla a los intereses partidistas.

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1 COMENTARIO

  1. Julián Serrano

     /  24 mayo, 2013

    No deja de ser curioso el odio visceral que suscita Aznar. Levantó en dos años ,y con sacrificio , una España defenestrada por la maquina de corrupción tejida por el Felipismo que había acabado devorando la sostenibilidad del sistema de seguridad social alimentándose incluso del sagrado fondo de pensiones. Con sector primario comprometido por nuestra adscripción a la CE solo pudo utilizar el motor económico especulativo de la burbuja. Luego los que manejaron 7 años la burbuja inflandola hasta su explosión lo culpan de su puesta en marcha ( es como culpar del acciente de Chernobyl a Einstein por haber arrojado luz sobre un nuevo tipo de energía que debe manejarse con cautela). Con sus luces y sombras hay mucho que agradecerle pues las corrupciones de su estructura, al menos, no se dilapidaron nuestro futuro. Los irresponsables que le siguieron 7 años lo dinamitaron sin remisión.

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