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Caza de brujas

Un líder político, me dijo un tipo que conocí en El Capri, debes tener un pasado impoluto. Cualquier macha, por muy clara que sea, se convertirá en dinamita contra su honor. La ejemplaridad vital, por tanto, se convierte en una característica necesaria en la política. A lo largo de la historia, gobernantes – de todos los espectros ideológicos – han arruinado sus carreras por algo que escribieron o hicieron en su juventud. Aunque el tiempo lo cura todo, en política no ocurre así. Podríamos poner, sobre la mesa, nombres y apellidos de personas relevantes que fueron víctimas de su pasado. Por ello, existen casos de personas que, antes de formar parte de listas electorales, borran sus tuits polémicos o ejercen el derecho al olvido. Esa mancha, que les digo, no solo afecta al pasado sino al círculo cercano. Familiares y conocidos también forman parte de la honorabilidad de los cargos públicos. Por ello es muy importante, si alguien se quiere dedicar a la política, que elija amistades basadas en la honestidad y el cumplimiento del contrato social.

Si nos damos cuenta, lo personal es político. Y lo es, queridísimos amigos, más allá de la gestión eficiente en el ejercicio de los cargos. Esta práctica, muy extendida en los EEUU, ha llegado a nuestro sistema. Y prueba de ello, la tenemos en Pedro Sánchez. Un día sí y otro también, los medios de comunicación hablan de Begoña Gómez. Y lo hacen desde una posición legal y profesional pero que afecta a la honorabilidad del presidente. Existe una persecución política contra los círculos cercanos de Sánchez. Unos círculos que abarcan, más allá de Begoña, a su padre y al hermano del presidente. Esta situación ya se produjo, años atrás, con los escraches. Estamos ante un ruido mediático que suscita corrientes de desafección ante la política. Un ruido que, por si solo, no soluciona nada salvo que los casos sean puestos a disposición de los jueces y tribunales. Esta situación se podría corregir mediante la exigencia de "pasados limpios" antes de entrar en política. Con ello, evitaríamos que, tras la jura de los cargos, salgan los cadáveres del armario. Esta exigencia supondría un veto – e injusticia – a aquellas personas que, por circunstancias de la vida, tengan pasados oscuros.

Hoy, y tras la sesión parlamentaria por el caso Koldo, se habla – y mucho – sobre los supuestos negocios ilegales del suegro de Sánchez. En relación con este asunto, he escrito – en X – "Qué feo queda hablar de burdeles y prostitución en un hemiciclo. Aún así, pienso que los círculos privados no se deben entrelazar con los públicos salvo que existan subconjuntos en la intersección". No es bueno para la salud democrática que se mezclen "churras con merinas". En cualquier familia existen pasados y torpezas que no deberían afectar a las realidades presentes. La crítica hacia el presidente del Gobierno se debe basar únicamente en la gestión de su mandato. Y hasta ahora, su nombre no ha aparecido en ningún papel sospechoso. Lo otro es una crítica destructiva y maquiavélica, que pretende – a toda cosa – el sillón de La Moncloa sin mostrar un relato alternativo. Una crítica que ataca a lo personal, siembra el odio al gobernante, mancha su imagen y tira por la borda – por mucho que se ponga la palabra "supuesto" o "presunto" – la presunción de inocencia.

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1 COMENTARIO

  1. Juan Antonio Luque

     /  13 julio, 2025

    Cuando alguien no tiene argumentos para mejorar lo que hay , se atrinchera en insultos y mentiras. Desgraciadamente esto esta tan arraigado en la sociedad que la mayoría de los votantes, que aparcaron el pensamiento critico, se creen lo que dicen los que mas gritan y repiten hasta la saciedad sus mentiras, día tras día. Con la peligrosidad que eso conlleva como vemos en Torre Pacheco. Se ha llegado al punto que hay descerebrados que se jactan de ir a matar inmigrantes. Todo muy patético y muy, muy peligroso. Mi gran temor, querido Abel, es como devolver el pensamiento, aunque sea a secas, a la sociedad de esta época, cuando nos gobiernen los ultras.

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  • SOBRE EL AUTOR

  • Abel Ros (Callosa de Segura, Alicante. 1974). Profesor de Filosofía. Sociólogo y politólogo. Dos libros publicados: «Desde la Crítica» y «El Pensamiento Atrapado». [email protected]

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