El periodismo herido

Con el titular ”Iglesias ataca a la prensa", el editorialista de Caño arremete contra el líder de Podemos. Arremete contra él por sus polémicas palabras durante la presentación del libro "En defensa del populismo", del filósofo Fernández Liria, en el paraninfo madrileño. En la charla, el líder del morado dijo que "buena parte de los periodistas que le siguen están obligados a hablar mal de Podemos porque así son las reglas del juego". Insinuó que los medios de comunicación no dicen la verdad acerca de su partido, sino que lo desprestigian con tal de contentar a sus clientes, sus lectores. Pablo Iglesias aludió a Álvaro Carvajal, periodista de El Mundo, como ejemplo de mala praxis periodística; cosa que ha enfurecido a los tigres de papel.

En España, el molde mediático que funciona es el modelo polarizado. Este modelo, a diferencia del anglosajón,  se caracteriza por el alto servilismo a los partidos; por un mercado periodístico "en pañales"  – tras cuarenta años de Nodos, fútbol y toros -; por el escaso desarrollo de la profesión – con miles de despidos e intrusismo profesional – y, por la intromisión estatal en los asuntos de la comunicación. No olvidemos que la agencia EFE fue patrimonio del Estado hasta el año 2001, y que las televisiones autonómicas han sido cuestionadas en múltiples ocasiones. Las consecuencias de estas "reglas de juego", aludidas por Iglesias, desembocan en una prensa parcial y predecible, que reproduce los sesgos ideológicos de las dos Españas de los tiempos de mi abuela.

Aunque los tigres defiendan la objetividad de sus noticias; lo cierto y verdad es que la subjetividad forma parte del oficio periodístico. Así las cosas, la confección de la agenda setting (la decisión de los temas del día), el diseño de las portadas, el orden jerárquico de las noticias, la secuenciación de los planos y la selección de los titulares son, entre otros, instrumentos que sirven a los medios para moldear los hechos y adaptarlos a los gustos y preferencias de sus lectores, sus clientes de quiosco. Los periódicos se encuentran sometidos a intereses económicos. No olvidemos que detrás de las cabeceras, existen campañas publicitarias que sirven de financiación a un sector en bancarrota. La unión de la derecha mediática contra el Gonzalismo a principios de los noventa; la destitución de Alfredo Urdaci por Televisión Española; la cesión de Cintora y el reciente despido de Bertín; ponen en evidencia cómo se mueven los hilos en la industria de la cultura.

Aparte de los problemas señalados arriba, la opinión que se vierte en las columnas de papel está monopolizada por los mismos de siempre. Césares Vidales, Herreras, Camachos y Carrascales, entre otros, acaparan los espacios de opinión, impidiendo que nuevas plumas les muevan sus pedestales. Tanto es así, que el que escribe ha sufrido la censura en decenas de tribunas; que si no fuera por los pergaminos de este blog, nunca hubiesen salido a la luz. Aparte de ese columnismo de tintes repetidos, las secciones de opinión están plagadas de "intocables" o "figurones", en la jerga de Sánchez Cuenca – autor de "La desfachatez intelectual" -, como Vargas Llosa, Cercas o Reverte; que desde una retórica novelesca opinan sobre temas políticos sin el rigor científico que deberían.

Llegados a este punto, queridísimos lectores, es necesario que el modelo periodístico mediterráneo se contagie de las brisas anglosajonas. Para ello, para conseguir una prensa más libre, plural e independiente es necesario romper, de una vez por todas, las "dos Españas" que decíamos atrás. Es urgente que los periódicos se financien con las cuotas de sus lectores – como ya lo viene haciendo Infolibre, por ejemplo -. Es necesario que los "intocables" y "literatos" den paso a nuevos talentos. Talentos temporales y reciclables para crear una opinión flexible y diversa; alejada de los sesgos opinables actuales. Por todo ello le doy la razón a Pablo Iglesias, salvo en la crítica que le hizo a Álvaro Carvajal, periodista de El Mundo. No la comparto, como les digo, porque cuando la crítica es personal y descalificatoria se convierte en destructiva; algo nefasto para la democracia y las reglas del respeto.

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3 COMENTARIOS

  1. Juan García

     /  29 abril, 2016

    La mayoría de la prensa reaccionó fuertemente ante las palabras de Pablo Iglesias (que reconoció haberse equivocado en mencionar el nombre de un periodista) pero evitó el debate que el líder de Podemos estaba poniendo sobre la mesa.

    La confirmación de que es verdad lo que sostiene Iglesias se puso en evidencia con el cese fulminante de Ignacio Escolar en la Cadena SER. La libertad de prensa se termina en el Grupo Prisa cuando comienzas a meterte con sus accionistas. En cuanto eldiario.es se hizo eco de las informaciones que desvelaban la relación de Teresa Aranda, exmujer de Juan Luis Cebrian –primer accionista de Prisa–, con una las empresas off shore de los Panamá papers fue cesado inmediatamente.

    Es decir que los periodistas de Prisa no pueden informar a sus lectores y oyentes sobre la relación de Teresa Aranda con una sociedad en Seychelles, Granite Corporation, durante la época en la que estuvo casada con Cebrian. Aranda –que ayudó a crear la Fundación Atman que presidió Felipe González y donde aparecen otros empresarios relacionados con empresas ‘offshore’ como Farshad Zandi– declaró a El Confidencial que la empresa de Seychelles está vinculada con el entorno de su exmarido.

    Por cierto, Farshad Zandi –empresario de origen iraní con nacionalidad española– salió a colación tambiénrecientemente al hilo de los Papeles de Panamá ya que el expresidente de AP, Antonio Hernández Mancha, aseguró en El Objetivo que había creado una cuenta en un banco suizo por recomendación de su cliente Zandi.

    El empresario de Prisa también es accionista de la petrolera Star Petroleum. También fue consejero de la petrolera hasta el pasado 20 de diciembre, cuando un nuevo código ético del grupo de comunicación prohibió a sus directivos tener cuentas o compañías en paraísos fiscales.

    Ignacio Escolar, «Juan Luis Cebrián me despide de la SER»:
    http://www.eldiario.es/escolar/Juan-Luis-Cebrian-despide_6_509959001.html

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    • Estimado Juan.
      Estoy totalmente de acuerdo con su comentario. El País, el mismo diario que criticó las "verdades como puños" dichas por Iglesias; hoy – paradojas del destino – se convierte en esclavo de sus propias palabras. La escenificación de la censura mediática,  con el cese fulminante de Ignacio Escolar,  pone en evidencia el periodismo servilista que subyace en nuestra democracia.
      Saludos, Abel.

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      • Juan García

         /  30 abril, 2016

        Y pensar que el propio Cebrián daba estas clases sobre principios periodísticos en 2015: «Una noticia es algo que alguien no quiere que se publique (…) La independencia de un periódico se mide por la capacidad que tiene ese periódico de publicar las noticias aunque afecten al poder político, al poder económico, a los anunciantes del periódico, a los sindicatos de trabajadores del periódico, a los dueños del periódico (…) De todo eso se tiene que defender un periódico» (!)

        ¡Un saludo, Abel!

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