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El sueño de los rodillos

El otro día, me comentaba Andrés que estaba arrepentido de haber votado a Pablo Iglesias. Lo estaba, decía este señor de las tripas alicantinas, porque su papeleta – y el resto de las moradas – solo habían servido para dividir a los rojos en las gradas del hemiciclo. Tanto es así, que si se convocaran nuevas elecciones – algo muy probable, tal y como está el patio – lo más seguro es que votara en blanco por la intransigencia de algunos ante los posibles pactos postelectorales. Mientras hablaba con Andrés, la hermana del panadero charlaba con Ernesto sobre la encrucijada socialista. Decía esta señora – Sanchista hasta las cejas – que si Pedro pactara con la derecha, no le volvería a votar en lo que le queda de vida.

Artículo completo en Diario Información

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1 COMENTARIO

  1. Jose

     /  8 enero, 2016

    Pues sí, si por algo se caracterizan nuestros políticos, es por su sectarismo, todavía no han comprendido que están para servir al pueblo y no al revés, en este sentido los podemos considerar unos completos inútiles por muy ilustrados que sean.

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