Entrada siguiente

El efecto griego

A pocos meses para las elecciones generales, el caso griego ha caído como un jarro de agua fría en las filas del "morado". Ha caído mal, como digo, porque Alex Tsipras está "sudando la camisa" para que Merkel y Lagarde pasen por el aro. Tanto es así, que el "Podemos italiano" está entre la espada y la pared en esta encrucijada. Por un lado, lucha para seguir en Europa y, por otro; pelea para mantener sus promesas electorales. Seguir en Europa, supondría aceptar los sacrificios impuestos por el FMI y afrontar una crisis de Gobierno. Mantener las promesas electorales, o dicho de otro modo, continuar por la línea populista; implicaría el castigo de Merkel; la evasión de capitales y, la posible expulsión del chiringuito. Medida que convertiría a Grecia en la nueva Cuba de Europa. 

Artículo completo en Levante-EMV

Deja un comentario

3 COMENTARIOS

  1. Totalmente de acuerdo…

    Saludos

    Responder
  2. Andrés Díaz

     /  26 junio, 2015

    O sea…que por el bien de la gente…ojalá que Tsipras consiga sus objetivos…Y lo de…la Cuba de Europa…está por ver en un escenario unido a la actual Rusia…

    Responder
  3. Juan José Pintado

     /  29 junio, 2015

    Lo más importante es que ganen los ciudadanos griegos, que por mucho que algunos se empeñen en presentarlos como vagos, mentirosos, informales,… y no se que cosas más, tienen toda mi simpatía, Entre otras cosas, por su aportación histórica a la democracia… pero sobre todo por que como personas no son los culpables de tanto abuso, manipulación y mezquinos intereses de muchos participantes en esta terrible historia que estamos viviendo desde el triunfo del neoliberalismo, como única idea y solución posible a todo.
    Saludos.

    Responder

Responder a Juan José Pintado Cancelar respuesta