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Marx tenía razón

Como sabéis, casi todos los días, suelo escribir una mini reflexión en facebook. Son pensamientos que llegan como flashes a mi mente y siento la necesidad de compartirlos con ustedes. Ayer, sin ir más lejos, sobre las cuatro de la tarde- después de tomar café – sentí ese gusanillo que azota el intelecto de cualquier escritor. Escribía, en un fragmento del muro que: "la derecha está sacando tajada de la crisis. Está sacando tajada – decía – porque gracias a los recortes ha puesto el punto y final a las clases medias. Las mismas que no contempló Marx y han hecho posible que sus premoniciones no se cumpliesen. Hoy, sin clase media – concluía – la derecha – la de siempre, la de toda la vida – vuelve a consagrar su especie para que usted y yo – o sea, los humildes – no podamos llegar a sus tribunas". Horas más tarde, sobre las nueve y media – más o menos – abrí el correo y me sorprendí – la verdad sea dicha – del "overbooking" de mensajes que colapsaban la bandeja de entrada. Desde Bilbao hasta Valencia, pasando por Madrid, muchos lectores y lectoras me pidieron que hiciese un post, en el Rincón, sobre dicha reflexión. Un artículo – cito textualmente, las palabras de un lector – que: "ponga en el lugar que se merece al pensador que mejor entendió la lógica del Capital".

Cuando el viejo alemán desarrolló su crítica ácida a la Economía de Mercado no se percató del desarrollo, a posteriori, del Estado de Bienestar. Un Estado Social que ha permitido la compatibilidad entre: las fuerzas explotadoras del neoliberalismo occidental y  la protección del "ejército de reserva". Gracias a la tolerancia del intervencionismo estatal, por parte de las manos invisibles de Smith, los cuellos azules del proletariado han apaciguado sus deseos de rebelión y han tolerado – a regañadientes – su debilidad en el campo de batalla. Es precisamente, ese estado de confort de las clases medias del ayer – gracias al desarrollo del Estado protector – el que ha permitido que la indignación contra la globalización no se haya generalizado – de forma acusada –  a los países con altas dosis de bienestar. Como ustedes observarán: Estados Unidos – el país con menor intervencionismo estatal – ha sido el buque insignia del movimiento antiglobalización. Lo ha sido,  porque la brecha de la desigualdad ha perpetuado a "los de abajo" en una jaula existencial. Una jaula – valga el símil – con muy pocas posibilidades de ascenso social. Sin embargo, en los países del Norte Europeo, la fortaleza de su modelo socialdemócrata ha permitido que la comodidad económica de sus clases medias no ponga en jaque el "establishment" de sus mimbres económicos.

Si nos miramos el ombligo, nos daremos cuenta que en España: sí hay indicios para otorgarle la razón a Marx. Desde que la derecha empuñó el cetro de la Moncloa, se ha producido un desmantelamiento crónico del Estado Social. Un desmantelamiento suscitado por las políticas austeras llevadas a cabo por Rajoy y los suyos. Tales políticas,  han ensanchado las distancias que separan las migajas de los lazarillos de los manjares burgueses. El "ejército de reserva" – en palabras de Marx – a día de hoy, ya no cuenta con un Estado protector que le tienda la mano -como antes- ante situaciones de necesidad. Sin el Estado Social – o un debilitamiento significativo del mismo – la crítica ácida de Karl al Capital resucita en la globalidad actual. Los pronósticos del viejo comunista cobran vida en una Hispania azotada por la crisis. Una crisis cuyo único instrumento ha sido proteger al mercado por encima del interés ciudadano. Una crisis – y valga la redundancia – que ha estado más preocupada en escuchar a  Smith que otorgarle voz a los seguidores de Keynes.

Ahora que el Estado nos ha abandonado – decía esta mañana el búho de la rama – echamos de menos la conciencia cívica de antaño. El individualismo de los últimos años – característico del paradigma neoliberal – ha hecho que cada uno de nosotros – ustedes y yo – hayamos ido a lo nuestro, sin tomar en consideración la probabilidad de que algún día se pinchase el flotador de la piscina. Hoy, sin flotador en las aguas turbias del presente, el náufrago social busca, en el consuelo del otro, la energía necesaria para llegar a la orilla, sin el confort de su pasado. El espíritu marxista, o dicho de otro modo, la conversión de una clase “en sí” en  otra “para sí” inunda los asfaltos de Madrid de mareas blancas y verdes unidas por los flujos de la indignación. El cabreo de las masas – la clase media – por su pérdida de confort económico y posición social ha devuelto a la palestra a las tesis de Marx. Hoy, sin clase media, los alienados de la burbuja han despertado de su letargo. El malestar contra las élites impregna al ideario social del licor anarquista que reinó en los preámbulos del Capital. ¡Coca – Cola, por favor!

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5 COMENTARIOS

  1. rosa

     /  20 junio, 2013

    Es evidente que Marx, en la época en que vivió, no podía en ningún caso percatarse del “estado del bienestar” porque regía el mas puro liberalismo económico de Adam Smith. Por ello Marx predecía que las crisis cíclicas del Capitalismo , derivadas de crisis inevitables de superproducción, acabarían por destruir el sistema.Ahí fue donde cometió su único “error”, imposible para él detectar lo que, tras el Crac del 29, iba a proponer Keynes, porque sólo una Gran Depresión como la que se produjo en los años treinta, que supuso la ruina de los propios capitalistas,podía hacer buscar otras opciones.
    Totalmente de acuerdo en el caso de EEUU, pero es perfectamente explicable, allí, ni siquiera el Crac del 29 hizo cambiar de mentalidad al capitalismo, el New Deal de Roosevelt así lo confirma, la intervención del Estado en la economia fue rechazada de plano por los empresarios y financieros y sólo la II Guerra Mundial hizo que EEUU saliera de la Gran Depresión.
    Cuál es entonces el problema con el que nos encontramos hoy ??…En mi opinión,el Estado del Bienestar hizo desaparecer al proletariado, tal como lo entendía K. Marx, los obreros se convirtieron en pequeño- burgueses, con sus necesidades básicas mas que cubiertas y, por tanto, sin capacidad de protesta y habiendo renunciado totalmente a la “revolución proletaria”…Esa situación que, en Europa ha durado “demasiado ” tiempo, hace muy difícil que los “nuevos proletarios” de hoy vuelvan a tener conciencia de clase y la Globalización ha resultado ser una trampa mortal…hoy todo se “sabe” a nivel “casi” planetario y los capitalistas tienen una poderosa arma de disuasión: “mirad cómo están los trabajadores del llamado Tercer Mundo, vosotros sois unos privilegiados, aunque no tengais trabajo siempre “alguien” os ayuda y si lo teneis, aunque ganeis una miseria, seguís siendo unos privilegiados”…De modo que, no sólo es que la crisis y los gobiernos de Rajoy estén desmantelando nuestro estado del bienestar, es que la crisis ha resultado la excusa perfecta para hacerlo…de hecho, en mi opinión, la crisis ha sido deliberadamente provocada para acabar con la situación de “privilegio” de los trabajadores del llamado” Primer Mundo”.
    Que dios nos coja confesados !!.

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  2. conchita Lloria

     /  30 junio, 2013

    Para desmontar algo, primero hay que crearlo. No había estado de bienestar, jamás lo hubo en España, no había partidas presupuestarias para ello, de la misma forma que no había fondo de pensiones, una inmensa fortuna de dinero de todos los españoles, que aceptamos que nos descontaran una cantidad para ese fondo, que ahora también están desmontando.
    Si nos prohíben, es que antes teníamos derechos. Si nos quitan dinero, es que antes lo teníamos.
    Marx habla perfectamente de las crisis económicas, explicando que son creadas para ganar ellos dinero. No existe tal crisis, existe el modelo, llamado capitalismo, que hace que el dinero que el estado posee, y que es de los ciudadanos para los cuídanos, pase a manos de unos pocos y el ciudadano y el estado no posea nada. Solo asuma las deudas. Cuando el estado era Dios(iglesia) y el Rey (Monarquía,) las arcas del estado se llenaban para que ese estado fuese totalmente poderoso, las dos instituciones. En la democracia, el estado somos los ciudadanos, por lo tanto el estado esta saqueado, es simplemente el recaudador político de las mismas fuerzas del pasado.

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  3. Yo escribí “Marx tenía razón”…. No me refería a Karl, sino a Groucho cuando afirmaba…
    “Este hombre puede parecer un idiota y hablar como un idiota, pero no se dejen engañar, es realmente un idiota”
    Y no hace falta hablar de los casos de corrupción ni de los sobresueldos, basta con hablar de Economía.
    Para Karl Marx, el del Manifiesto, “Todas las actividades humanas estaban fundamentalmente condicionadas por las posiciones de clase en el sistema económico”, y no se refería simplemente al trabajo para ganarse la vida, sino a las expresiones artísticas, las religiosas y las filosóficas…
    Keynes escribió que la gente deseaba ante todo un nivel aceptable de Consumo, y decidía ahorrar sólo cuando su renta era más que suficiente para cubrir sus necesidades de consumo. El ahorro era un residuo cuya cantidad variaba con los cambios en el nivel de renta…Poca gente estaría preocupada por los tipos de interés al repartir su renta entre consumo y ahorro…
    Y menos aquellos que no tienen trabajo y están bajo la amenaza del desahucio.
    Es realmente inconcebible mantener el error de imponer una austeridad cada vez más rigurosa a países con nuestro nivel de desempleo, superior al de la época de la Gran Depresión de 1929.
    Europa necesita Políticas Monetarias Expansionistas, una inflación más elevada, para que exista una esperanza de recuperación para España y los otros países en apuros…
    Como dice Krugman, “Ni el Déficit actual ni el Gasto futuro previsto merecen ocupar un lugar importante en nuestro programa político”.
    La obsesión por el Déficit… ¿No es de idiotas?

    Mark de Zabaleta

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  4. rosa

     /  8 julio, 2013

    No Mark, por desgracia para nosotros,ellos saben muy bien lo que hacen…Hace ya muchos meses expuse aqui una teoria y por desgracia no me he equivocado…Basicamente decia que, cuando hayan acabado con todos nuestros derechos como trabajadores y como ciudadanos, el dinero volvera a fluir y la crisis habra finalizado, pero nunca los recuperaremos!! …por eso me reafirmo en que ha sido una crisis deliberadamente provocada.

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  5. Isidro Bellón

     /  14 julio, 2013

    Quién le iba a decir a Marx lo de la Rusia comunista de Lenin y la China comunista de Mao, verdaderos modelos de sociedades del bienestar. Aquí a Marx se le escapó que o todos burgueses, o todos pobres con una cúpula, llámese nobleza, llámese partido, mandando por unos oligarcas y repartiéndose entre ellos el botín.

    Nuestra España, pues a nuestro modelo de Clientelismo Oligarca Caciquil el de tiempos pasados a pesar de los intentos de Emilio Castelar y Pi y Margall por cambiarlo, pasando por los asesinatos de Cánovas del Castillo y Canalejas por los anarquistas (extrema izquierda), y tan denunciado por Joaquín Costa y los intelectuales de la época.

    Luego el pueblo analfabeto y dividido de siempre. Una derecha borrega servil al estamento establecido quitando la paja del ojo del vecino en vez de quitarse la viga del suyo, una izquierda si cabe aun más borrega, que se deja llevar por el primer bocazas que le dice que va a ganar mucho dinero sin pegar palo al agua, llena de envidia que mide la justicia social por lo que le conviene en ese momento.

    Paradójico este país donde los socialistas son más derechas que los que se suponen son de derechas, comunistas e izquierdosos que se meten con la Iglesia, cuando la Eta la creó los Jesuistas y el Partido Comunista el también jesuita Padre LLanos.

    ¡Cuán llena de razón las novelas de Pérez Galdós y Pío Baroja! Pero hay tanta víctima de la LOGSE, que me temo no sepan ni quiénes son.

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