Abstención

La ciencia política intenta explicar, mediante técnicas cuantitativas y cualitativas, el comportamiento electoral de los ciudadanos/as.
Ahora bien, ¿qué motivos movilizan al ciudadano a votar a un partido u a otro, asi como a la abstención política? Desde la perspectiva sociológica, España se configura como un país de ideología socialdemócrata, aunque "la derecha" haya gobernado el país en etapa democrática durante ocho años.
La "derecha española" cuenta en su haber con un partido político unido, donde convergen en su interior tanto los extremistas como los moderados; esta unión y refundición de todas las fuerzas políticas conservadoras en una sola fuerza política, se consiguió a finales de los años ochenta, cuando el señor Aznar cogió las riendas de Alianza Popular (AP) y reunificó el partido conservador bajo las siglas PP.
La "izquierda española", por su parte, aparece totalmente fragmentada. No ha habido una unión análoga a la derecha.
En el panorama político español confluyen distintan fuerzas de izquierdas, todas con un sustrato común pero con matices que las diferencian. Esta plurarilidad del discurso izquierdista en contraste con la unificación del conservador, beneficia considerablemente a los populares.
Mientras la derecha tiene a la mayoría de su electorado movilizado, la izquierda por su parte tiene una gran parte de sus "posibles consumidores electorales" con necesidad de un discurso que oriente su voto político. Con cuatro millones setecientos mil parados pertenecientes a las clases medias, y sobre todo, del sector de la construcción, trabajadores no cualificados identificados con la izquierda; el PSOE junto con las fuerzas de izquierda lo tendrán muy complicado para convencer a este sector de "brazos cruzados" para que en las próximas elecciones vayan a las urnas. Probablemente la posible abstención de este electorado de corte izquierdista favorecerá a una "derecha" frustrada por la pérdida del poder en 2004.
La oposición conservadora con su crítica dura y destructiva enfocada en la figura de ZP y una alternativa de gobierno vacía, está recibiendo beneficios muy positivos en los sondeos metroscópicos.
Ahora bien, debemos la izquierda quedarnos sentados en el sofá de nuestra casa el día de las elecciones y ver por la noche, en los sumarios informativos, como le damos la oportunidad de gobierno a una derecha deseosa de poder, con altos casos de corrupción y una política interna de partido antidemocrática, basada en dedazos del Sr. Aznar y el Sr. Rajoy, dos veces rechazado por la aritmética electoral.

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1 COMENTARIO

  1. Lepasa

     /  22 junio, 2011

    Lo grave del asunto no es que la abstención corresponda a dudosos, es que en España queda explicado por el sindrome de Saramago, la comodidad resignada.

    No es castigo o pasotismo de un páis, es que la –OCLOCRACIA de Polibio– se ha dado durante las últimas 4 legislaturas y esta democracia económica ha pasado a simple charlataneria de aparentes politicos que –no aportan ni una idea nueva– con ayuda de la prensa de todo tipo.

    La críticas más comun a la democracia española, sí puede llamarse así, es la que alega la ignorancia de la ciudadanía acerca de los aspectos políticos, económicos y sociales fundamentales en una sociedad, que la inhabilita para elegir entre las diversas propuestas, que al final gracias a Fraga el de la CEDA son solamente dos e iguales, aunque digan llevar diferentes collares, siendo uno solo tornasol.

    Esperemos que esta crisis y los descontentos podamos ayudar a cambiar esta España de pacotilla en manos de camandulas todavia nacionalcatólicos.

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