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Sobre Sánchez y la resurrección de Zapatero

Aunque Zapatero fue lento en reconocer la crisis. Aunque fue criticado hasta la saciedad por su giro a la derecha, lo cierto y verdad es que siempre lo defendí en la barra del Capri. Y lo defendí, estimados camaradas, porque con él aprendí que hay política más allá del dinero. Hoy, tras la presentación de los PGE por parte del Gobierno, Casado ha aludido a ZP. Según el líder de la gaviota: "Sánchez vuelve a Zapatero. Más madera, más gasto. Es una catástrofe". Así las cosas, el socio de Vox ha metido el miedo en el cuerpo a todos los españoles. Y se lo ha metido porque, según él, tales presupuestos desembocarán, tarde o temprano, en otra crisis económica. Y lo dice sin darse cuenta que su pacto en Andalucía traerá una crisis social de tintes inverosímiles. Al parecer, la extrema derecha desea derribar los últimos vestigios de Zapatero – la Ley de Memoria Histórica y la Ley sobre la Violencia de Género -, aumentar los toros y expulsar a miles de extranjeros.

Lo más indignante de todo es que la historia no ha puesto a José Luis Rodríguez Zapatero en el lugar que se merece. Y no lo ha puesto a pesar de la nefasta gestión que hizo Rajoy al frente del Ejecutivo. Con la excusa de la "herencia recibida", don Mariano gobernó para los suyos sin mirar los cadáveres que dejaba en el camino. Dilapidó literalmente el Estado del Bienestar, abusó del monopolio del rodillo y abanderó, como ninguno, a la España desigual. Aún así, el líder de la gaviota inyecta el veneno en la herida. Una herida cuya principal raíz no fue la política de ZP sino las consecuencias de la "España va bien" de José María. Una España de grúas y ladrillos, de intereses bajos y dinero fácil, que al final estalló e hizo mucho daño a nosotros: los tontos, los idiotas. Por ello, por cargarle el muerto de Aznar a Zapatero, hoy la derecha se ha adueñado del discurso del Mesías. Parece ser, según ellos, que las únicas políticas posibles son las neoliberales. Las otras, las socialdemócratas, son miseria y "catástrofe".

Desde que gobierna Sánchez, cada vez vemos más resucitada la figura de Zapatero. Más allá de su decretazo, ZP consiguió otros logros que hoy son silenciados. Consiguió la paz en Euskadi, tras treinta y tantos años de calvario. Consiguió que ser gay no fuera una vergüenza en pleno siglo XXI. Tejió una Ley de Igualdad de Género y, por si fuera poco, abrió la caja de los truenos. Una caja – la Ley de Memoria Histórica – que Vox quiere cerrar a toda costa. Hoy, Sánchez ha resucitado la España de ZP.  Y lo ha hecho con la subida del SMI y con la presentación de unos presupuestos rojos. Rojos porque ha alargado la prestación por paternidad. Rojos porque ha subido los impuestos a los ricos. Y rojos porque ya está bien, después de ocho años de marianismo que los de abajo sigamos pagando las consecuencias del aznarismo. Por todo ello, queridísimo Casado, los de abajo no tenemos miedo a la resurrección de Zapatero. Y no lo tenemos porque nuestro principal temor es el regreso a la España del franquismo. La Hispania de los Nodos, los rombos y los toros.

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