La izquierda debe votar

Si Sánchez hubiera seguido por la senda del relator. Si Felipe González, Alfonso Guerra y algún que otro erudito del partido no hubiesen metido baza en este desaguisado, hoy otro gallo cantaría en el sino del Congreso. Y cantaría, queridísimos camaradas, porque el diálogo es el camino para los males democráticos. Volver a votar no soluciona el problema del catalanismo. Y no lo soluciona porque, sin referéndum por delante, no habrá aprobación de presupuestos por los siglos de los siglos. El desplome del sanchismo deja tocado pero no hundido al buque insignia de la izquierda. Las derechas junto al catalanismo han votado no a la resurrección del Estado del Bienestar. El mismo que desmanteló Rajoy durante sus años de reinado. El fantasma de la ley Wert, la mordaza, las gallardonadas y olor a fraguismo; vuelven a resurgir con fuerza en la Hispania del ahora.

Hoy, más que nunca, la izquierda debe votar. La izquierda debe levantarse del sofá para evitar, a toda costa, que La Moncloa se convierta en la nueva Andalucía. Votar para que la suma progresista detenga, de una vez por todas, el conservadurismo retrógrado, liderado por Casado. La convocatoria de elecciones, por parte de Sánchez, deja sin aire al vuelvo de las gaviotas. La rotura de las negociaciones con los independentistas y el respeto a las líneas rojas, marcadas por la Constitución, sitúan al partido socialista en una posición ventajosa de cara al día de las urnas. Y digo ventajosa, porque los tres años de sanchismo han sido suficientes para curar las heridas por la derechización de Zapatero. Así las cosas, Sánchez puede ganar. Y puede porque dentro de su liderazgo entra en juego su poder de resistencia. Resistencia ante los dardos lanzados desde las trincheras de su partido. Y resistencia para mandar, a golpe de decreto, ante la amenaza permanente de sus socios de gobierno.

De cara a las próximas elecciones, Ciudadanos será, muy probablemente, el más perjudicado. Perjudicado por ir de Sócrates cuando en realidad son Maquiavelo. Perjudicado por pasar de ser los árbitros del juego a los díscolos del partido. Y perjudicado por posar con Vox en la foto de Andalucía. Por todo ello, el partido de Rivera ya no convence ni a los socialistas indecisos, ni a los populares moderados. Así las cosas, Ciudadanos se vuelve a mover en sus aguas preferidas, la ambigüedad. Rivera no habla claro. No dice si, el día siguiente de las urnas, abrazará a Vox, bailará con los socialistas o se casará con la gaviota. Una oscuridad, en toda regla, para quienes defienden la transparencia con timbales y platillos. Es momento, señores y señoras, de quitarse la careta. Momento de conocer, a ciencia cierta, qué pasará con las papeletas cuando sean arrojadas por la ranura de las urnas. Si los políticos no se quitan la careta, si cada uno lucha por el respaldo de su silla, muy pocos irán a votar en la próxima primavera.

Deja un comentario

4 COMENTARIOS

  1. Totalmente de acuerdo

    Responder
  2. El PSOE no es un partido progresista, ni de izquierda, es un partido populista conservador (peronismo actualizado o PRI mexicano), por lo tanto es imposible que pacte con cualquier opción de izquierda, se llame como se llame… La gente ya se ha dado cuenta de este teatrillo de guiñoles que es la Democracia representativa, y vota para pegarle una patada al sistema… Pensó que la bota era Podemos, pero cuando se unió a la zapatilla usada de IU, se ha ido en bloque a VOX… Es un voto cabreado, motinesco, canallesco, analfabeto y vengativo… Y no va a parar hasta que vea rodar algunas cabezas… Eso suele pasar cuando se deja que la conciencia de clase se desmonte y se deje a la ficticia CLASE MEDIA asumir los valores neoliberales, dirigidos por una superestructura alienante, en la que todos hemos participado un poquito… Ahora a fastidiarse, y prepararse para cuando empiecen las listas negras… Y los chivatos… NO NOS VAMOS A ABURRIR…

    Responder
  3. Buenas noches ABEL y a tod@s, creo que es importante que veamos con cierta distancia lo que sucede. Analicemos el por qué del gatillazo del mayo del 68, del por qué un obrero que no se atreve a salir de su casa cada día, con el empresario que también llevará dentro y con la obligación de airearlo, aterrizando en cosas concretas, no debería temer que los cambios, se produjeran.

    ¿ Pero no por parte de indecisos, los de Cs, pues habrán aprendido a ser como los ingleses, una pierna en la City y otra en Wall Street y eso, para qué valdrá ? Pues además de para hablar con la boca, la lengua y el acento – entre una Tatcher y un Tony Blair – para ver, tod@s, que si seguimos pretendiendo funcionar por mitades que no se quieren por fin unir, no dejaremos de ser un culo por un lado y una mente por otra; olvidándose del para qué habrá un pecho entre medias, pues solo estaremos desgajándonos, yendo a ningún sitio, haciendo de las ideas fines, para entretener a ciudadanos televidentes.

    Y tú hijo, para eso no tienes una formación de matricula de honor, que nos ha costado a tod@s una pasta.

    La Conciencia global, esa eterna desconocida que solo demanda que empezásemos a respirar poniendo conciencia en ello y viendo que “la imaginación” se detendrá obligatoriamente, para actualizarla, porque en realidad la mente era “su criada” y no una falsa dueña, hace bien en quedarse de momento en ese sitio algo difuso por no ejercitarlo y que parece que es ningún sitio, porque solo contempla realidades integradas.

    ¿Que parece que estoy con los casquitos puestos, que parece que no muevo el culo ? Pero es que estoy harto de que tú adulto, tú lengua y tu culo, solo armen ruido. Quieran vivir por mitades enfrentadas y yo jovencit@, resulta que sin hacer nada, ya ejerzo de sentimiento, ya uno arriba y abajo, ya dejo la mente tranquila, ya…..ya……y por eso, voy a esperar a las nuevas elecciones para quitarme entonces los casquitos; una vez que los comentaristas deportivos de la realidad, parezca que quieren soltar las ideas y empezar a mover a un país en bloque.

    Te juro que ese día, hasta se me va a quitar ese acento, que hoy no se sabe si es *de derechas o **de izquierdas con querencia a la pasta y que de momento, me mantiene donde debo estar, en un lugar inteligente, mirando objetivamente para discernir lo verdadero de lo………..porque para eso, para tener lucidez e integrarme, es para lo que me esfuerzo cada día, sabiendo que la mitad de algo solo es un imbécil y su miedo a integrarse; mientras tu adulto y carroza, estaís a ver cómo y cuando se os acaban los 12 meses de canal plus y no os queda más remedio que abrirnos las ventanas de una vida, a la que os juramos, nos gustaría tener acceso.

    Obviamente, si hacéis de las ideas medios y sabéis para qué…… y que no fuera algo así como lo que hay hoy delante vayas por donde vayas, contradicción en estado puro, volviéndose contra sí misma. Ya que el gujerito de la Unión Europea en lugar de profundidad, oscuridad y emociones sin cabeza, hoy no refleja paradójicamente más que una trompeta. Lo que en realidad, suena un poco raro, porque si eres trompeta eres trompeta y si tienes gujero , no deberías crecer hacia fuera. Y todo eso, por si no lo sabéis, adultos, es porque ya va llegando la hora, de no ser el hombre ni la mujer, sino el AMOR EN ELLOS DANDO PASO. Y asumiendo que si la vida todavía no os ha dejado ser Napoleón o la reina de Saba, para eso, estarán los cambios de ciclo, los relevos generacionales, para que yo y mi excesiva formación, ya sin mis casquitos, empezase a intentarlo, creciendo juntos, ensamblando generaciones, atreviéndome y redimensionándome, para empezar a ser nada menos que un SER HUMANO sin gatillazos como los pasados.

    Lamento la extensión

    Responder
  4. RAFAEL

     /  16 febrero, 2019

    Si la izquierda quiere ganar también tiene que tener claro qué hay que transmitir en campaña. Los subsidios de desempleo, la mejora del permiso de paternidad, la dependencia, los impuestos a quienes más se benefician a eso es a lo que ha dicho no el tripartito. Si.nos ponemos banderas, ya sea de Andalucía, galicia, Cataluña o la república catalana gana el tripartito.

    Responder

Deja un comentario